Argentina - Buenos Aires. El valor invisible del agua que entra en tu cuerpo.

🔹 El agua no es solo agua

Durante mi paso por Buenos Aires, comprendí algo que muchas veces olvidamos:
no basta con tomar agua, hay que tomar agua buena.

Sabemos que:
– El 70% de nuestro cuerpo es agua.
– El 80% de nuestra sangre es agua.
– El 80% de nuestro cerebro es agua.

Y así, órgano por órgano, la necesidad de agua pura y viva es una condición esencial para la salud.
Pero ¿qué pasa si esa agua está contaminada?
La hidratación se convierte en intoxicación silenciosa.

 

🔹 Un modelo que inspira: PSA Argentina

Allí conocí el trabajo de una empresa pionera: PSA, con más de 20 años educando sobre la purificación del agua.

Lo más impactante no fue solo su tecnología, sino su visión:
No venden productos. Enseñan salud.
Y eso me obligó a cambiar mi mirada como terapeuta.

Desde ese encuentro, incorporé este principio con fuerza en La Terapia DNS:

La calidad del agua que entra al cuerpo es tan importante como la calidad del alimento.

 

🔹 El daño invisible del agua contaminada

Muchos de mis pacientes llegan a consulta diciendo:
“Pero si yo tomo agua en casa…”
Sí, pero en bidones plásticos, o directo del grifo, sin purificación real.

Y lo que me enseñó esta experiencia es simple y poderoso:
No se trata de moda. Se trata de proteger tus órganos.

– Los riñones
– El hígado
– Los pulmones

Ellos son los filtros del cuerpo.
Y si el agua está contaminada, se saturan, se agotan y enferman.

 

“No hay depuración real… si el agua que entra sigue contaminando.”

 

🔹 Agua envasada ≠ agua saludable

Desde ese viaje, dejé de recomendar agua en bidones.
Y comencé a insistir en un hábito que puede cambiarlo todo:

– No tomes agua en botellas plásticas.
– No tomes agua directo del grifo.
Purifica tu agua en casa. Cada día.

 

🔹 Argentina me dejó una enseñanza práctica

La Terapia DNS se basa en limpiar primero y nutrir después.
Y eso comienza, literalmente, por el agua que bebes.

Este viaje reafirmó mi convicción:

La salud no empieza cuando dejas el azúcar…
Empieza cuando dejas de intoxicarte sin saberlo.

 

Hoy, gracias a esa experiencia en Argentina, enseño a cada paciente algo simple pero decisivo:
“Sanar es también aprender a elegir el agua que llevas a tu boca.”
Y esa decisión, tan pequeña en apariencia… puede cambiar toda tu salud.

👉 ¿Estás listo para dar ese primer paso consciente?
Empieza por lo esencial: el agua.